Durante estas semanas, niñas, niños, adolescentes, jóvenes, personas mayores y familias encontraron un espacio para jugar, aprender, expresarse y compartir, con propuestas pensadas para cada etapa de la vida y con un mismo objetivo: construir una comunidad cada vez más inclusiva, accesible y unida.
Este año sumamos nuevas experiencias como “Creciendo Juntos”, para acompañar a las primeras infancias y sus familias, y “Frecuencia Inclusiva: Sin Barreras”, un espacio donde adolescentes y jóvenes pudieron hacer oír su voz. Lo más lindo es que estas iniciativas llegaron para quedarse y seguir creciendo durante todo el año.
Gracias a cada familia que confió, participó y fue parte de estas Colonias Inclusivas, y a todas las áreas municipales que trabajaron en equipo para hacer posible cada encuentro.

Porque la inclusión se construye compartiendo, escuchándonos y generando oportunidades para que cada persona tenga su lugar. ¡Nos volvemos a encontrar muy pronto!