Con la llegada de las bajas temperaturas, los roedores buscan refugio, calor y acceso a alimentos, lo que puede representar un riesgo para la salud pública y la seguridad alimentaria.
Desde el Departamento de Seguridad Alimentaria y Formación para la Salud, recordamos a los comercios, especialmente aquellos vinculados a la elaboración, almacenamiento y venta de alimentos, la importancia de reforzar las medidas de prevención y control de plagas durante esta época del año.
Mantener una correcta gestión de residuos
Sellar accesos y puntos críticos
Realizar monitoreos periódicos
Contar con un servicio de Manejo Integral de Plagas (MIP)
La prevención es la mejor herramienta para proteger la salud de la comunidad, garantizar la inocuidad de los alimentos y cuidar el funcionamiento de cada establecimiento.



Comentarios recientes